Dos hombres apuntados como presuntos cabecillas de red de trata fueron detenidos. Según trascendió, la organización contaba con un activo cercano a los 200 millones de pesos entre propiedades, acciones de bolsa, bonos y participación en distintas sociedades.

La Policía Federal detuvo a dos hombres sospechados de ser los cabecillas de la banda que explotaba sexualmente a 19 mujeres, la mayoría argentinas y ya rescatadas, en una investigación que involucró veinticinco operativos en varios barrios porteños.

Tras liberar a las víctimas, la División Trata de Personas de la Superintendencia de Investigaciones de la policía "continuó con las tareas de investigación e inteligencia para dar con los responsables de esta banda y desarticular de forma completa la organización", detalla el comunicado.

En una cooperativa de Villa Real, del mismo dueño de los inmuebles clausurados la semana pasada, fue apresado un argentino de 44 años que se desempañaba como cobrador de la actividad.

El segundo detenido es un hombre de 76 años, también argentino, "dueño de las propiedades y principal beneficiario de las ganancias -que canalizaba a través de una empresa constructora y una inmobiliaria-", quien al tomar el caso estado público "sufrió una ligera arritmia y se encuentra internado en el Sanatorio Güemes, con consigna policial".

Durante los operativos en los domicilios particulares, la policía secuestró cinco teléfonos celulares, dos notebooks, cinco CPU y documentación relacionada a la causa.

Según las estimaciones, la organización contaba con un activo aproximado de 200 millones de pesos entre propiedades, acciones de bolsa, bonos y participación en distintas sociedades.

La pesquisa, que tuvo el apoyo de la Dirección Nacional de Investigaciones, incluyó la semana pasada veinticinco allanamientos en los que liberaron a 19 mujeres que eran sometidas a explotación sexual, todas mayores de edad y de las cuales 14 son argentinas, dos paraguayas, dos bolivianas y una colombiana.

Los operativos, que se desarrollaron en los barrios de San Nicolás, Villa Crespo, Palermo, Recoleta, Belgrano y Coghlan, de la Ciudad de Buenos Aires, incluyeron la clausura de 14 de los inmuebles allanados y el decomiso de facturas de servicios, 25 celulares, una computadora, un pendrive y documentación inherente a la causa.