El sumo pontífice y la canciller argentina coincidieron este lunes en una cumbre del Programa Mundial de Alimentación de las Naciones Unidas. El encuentro ocurrió luego de que se confirmara el rechazo del Vaticano a la oferta de asistencia argentina para el programa Scholas Ocurrentes.

En medio de la tensión entre el Gobierno y el Vaticano, la canciller Susana Malcorra participó este lunes en Roma de la sesión inaugural de la Junta Ejecutiva Programa Mundial de Alimentos, junto con quince ministros de distintos países y con la presencia del papa Francisco como invitado especial.

El encuentro ocurre luego de que el papa Francisco le ordenara a los directores de la organización no gubernamental (ONG) Scholas Ocurrentes, una organización que trabaja para combatir la exclusión que devuelva un dinero donado por Mauricio Macri.

La funcionaria argentina aseguró que "no hay ninguna animosidad" del Pontífice hacia el presidente Mauricio Macri y dijo que en su encuentro con el sumo pontífice hubo "una conversación muy rica, muy natural, donde no hubo ningún pase de factura, ni enormes diferencias filosóficas".

La funcionaria agregó: "Como suelo decir, en la Argentina hay una suerte de pupología (NdR: por el 'pupo', el ombligo), así como una necesidad de tensionar todo y de plantear una oposición amigo-enemigo".

El viaje de Malcorra a Roma obedeció a una reunión del Programa Mundial de Alimentos (PMA), una agencia del sistema de Naciones Unidas que lucha contra el hambre en el mundo.

Allí, la canciller señaló que la Argentina está "muy involucrada con el PMA" y que "va a incrementar su compromiso con actividades específicas que incluirán ayuda económica y en especies, y asistencia humanitaria provista por Cascos Blancos".

El encuentro en el Vaticano ocurrió de la situación ocurrida en torno a la fundación papal Scholas Ocurrentes, a la que el Gobierno donó 16 millones de pesos que finalmente, por solicitud del papa Francisco, no se aceptaron.