Una vez más, Diego Armando Maradona apeló a su filosa lengua para referirse a uno de sus grandes "enemigos" de los últimos tiempos, el fallecido Julio Humberto Grondona, al que acusó de "enseñarle a chorear" a Joseph Blatter.
"Blatter no era así, el que le enseño a chorear se llamaba Julio Humberto Grondona. Todos los manejos turbios pasaban por este pais, aunque cueste decirlo", disparó el ex capitán de la Selección argentina en el programa radial Perros de la Calle.

"Le enseño a comprar votos y a cómo esconder la plata", agregó el astro, quien también admitió que el actual presidente de FIFA, el suizo Gianni Infantino, le pidió "colaboración" para interceder en la preocupante situación de la Asociación del Fútbol Argentino. Según el 10, Infantino estaba "apenado por la situacion".

"Hoy la AFA es una casa de pueblo, no tiene nada. Hay que buscar la manera más adecuada para salir de este lugar y después si pensar en elecciones y tener un presidente",
opinó.

Respecto a su eterna disputa con la FIFA, Maradona celebró su buena relación con el flamante mandamás y recordó: "Yo no estoy tomando sol en Dubai. Yo me fui a buscar trabajo alla porque acá me prohibieron, como en la FIFA".

Como no podía ser de otra manera, el ex DT de la Selección argentina no pudo evitar hablar de su reciente "polémica" declaración a Pelé al que le dijo que Lionel Messi no tenía personalidad. Al respecto, dijo que el rosarino "es un pibe bárbaro y que su personalidad "no se la va a cambiar nadie".

"Nosotros no tenemos mucha gente de personalidad. Yo lo tuve al pibe, es un pibe barbaro. Su personalidad no se la va a cambiar nadie. En mí época teniamos un equipo de hombres que querían darle una satisfaccion a la gente, como seguro lo quiren los chicos de hoy. Pero hoy se dedican más a jugar a la Play que pensar en el rival", deslizó.

Finalmente, consultado por la presencia de Mauro Icardi, capitán del Inter, en la lista preliminar para los Juegos Olímpicos, Diego fue categórico: "Para mi Icardi no existe. Puede ser el capitán del Congo, para mí no existe. Después de lo que pasó, soy hincha de Maxi López".

"Esto no se hace hermano. Darle de comer, hacerlo entrar a tu casa y que después haga eso. Los sin código para mí están muertos", concluyó.