el curso generó un grave destrucción ambiental al desbordarse en las últimas semanas. Desde la provincia enviaron una carta al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable para que se declare la emergencia hídrica.
El gobierno de La Pampa envió una nota al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación para reclamar por el "daño" ambiental generado por el desborde del río Atuel, que tuvo una crecida a partir de la suelta de agua "sin aviso" de Mendoza.

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En el reclamo -formulado ayer- la provincia busca declarar, también, la emergencia hídrica en dos departamentos pampeanos.

"Remitimos hoy una nota al ministro de Ambiente, Sergio Bergman, reclamando además del daño ecológico que produce el corte del Atuel, también por el daño humano y económico por las sueltas no previstas y no comunicadas", afirmó el gobernador Carlos Verna.

"Estamos defendiendo la localidad de Algarrobo del Águila -agregó-, cubriendo las contingencias, con máquinas de Vialidad. El hecho de que Mendoza no indique los volúmenes previstos hace que no podamos prever cuál es el caudal que tenemos que conducir".

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"La sensación es que en julio Valle Grande empezaría a erogar por Vertedero y eso triplicaría el caudal que está viniendo actualmente en el Atuel", dijo Verna, remarcando que "Mendoza debería comunicar el estado de retención, para saber qué agua va a venir".

Por otro lado, Verna propuso una ley para declarar la emergencia hídrica en los departamentos de Chical Có y Chalileo por un plazo de 180 días, donde pidió que se faculte al Poder Ejecutivo a contratar directamente la ejecución de obras, servicios, provisión de bienes y cuestiones vinculadas a la emergencia.

El gobierno argumentó que en el puente Paso "Los Vinchuqueros" y los puestos "El Cañaveral de Zabala" y "El Paramillo" se verificó el caudal del río de aproximadamente 10,25 metros cúbicos por segundo, con una alta salinidad, ascendiendo a 2,280 miligramos por litro, haciendo inapropiada el agua del Atuel para consumo humano y riego".

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"Los graves perjuicios que ocasiona a los pobladores ribereños la suelta sin previo aviso de los excedentes hídricos de Mendoza son actuales e inminentes. Por esto, corren peligro de inundación las viviendas de los pobladores que habitan desde antaño y se encuentran en cercanías al río", se indicó.