Los médicos les habían advertido a los padres sobre la extraña enfermedad que padecía la criatura. Pese a eso, decidieron seguir con el embarazo. El niño debe atravesar tres cirugías y ya pasó la primera.

Un bebé estadounidense nació con una malformación producto de una enfermedad congénita que hizo que su cerebro se desarrollara fuera de la cabeza. Sus padres, Dustin y Sierra Yoder, se negaron a interrumpir el embarazo, pese a que a las 22 semanas de gestación los médicos les informaron que el bebé se estaba gestando un hueco en la parte superior de su cabeza.

bebé cerebro fuera de la cabeza
Los especialistas le informaron de que se trataba de un defecto congénito y bastante extraño llamado encefalocele, que consiste en un divertículo del tejido cerebral y de las meninges que sale del cráneo por algún orificio y se desarrolla por fuera. Habitualmente provoca la muerte del feto antes de nacer o a las pocas horas, por lo que los médicos dijeron que el bebé era "incompatible con la vida".

Betley finalmente nació y, por su poca expectativa de vida, las enfermeras no le prestaron demasiada atención, pero el chico demostró ganas de vivir y llegó a los siete meses, cuando los médicos diseñaron una extraña operación para colocar el cerebro dentro del cráneo.

La intervención quirúrgica consistió en hacer más grande la cabeza y luego cerrar el orificio con tejido. Ahora el bebé debe comenzar terapia física.