Con su brazo izquierdo enyesado debido a la fractura que sufrió durante el partido ante Estados Unidos, Ezequiel Lavezzi acompañó al Seleccionado en el último entrenamiento en Houston, antes de viajar a New Jersey, donde el domingo se disputará la final de la Copa América Centenario.
Lavezzi, escuchando música y de muy buen ánimo, se mostró cerca de Lionel Messi y compartió mates con algunos de sus compañeros, mientras ellos se preparaban para el entrenamiento.

Los futbolistas que participaron de la goleada ante Estados Unidos realizaron apenas movimientos regenerativos, mientras que el resto entraba en calor antes de un ensayo algo más exigente.