La jurado se enojó porque la cantante no hizo contacto visual, se lo hizo saber y todo terminó con un tenso intercambio.

Marta Sánchez no la tuvo para nada fácil en su segunda aparición en el Bailando, sobre todo por dos de las devoluciones que no la favorecieron: la de la jefe de coachs Lolo Rossi y la de Moria Casán.

Lolo les dijo que faltaba energía y que otros concursantes de años anteriores hacían coreografías más jugadas a pesar de no ser bailarines. Con Moria fue más complicado aún...

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