La posibilidad reapareció después de que quedó en evidencia que el norte de la isla británica votó a favor de quedarse en la Unión Europea mientras Inglaterra eligió retirarse.
La partida del Reino Unido como miembro de la Unión Europea tras la victoria de la campaña Brexit revivió los fantasmas secesionistas dentro del país con los mensajes de Escocia y el Sinn Fein en Irlanda del Norte, donde ganó la posición pro bloque europeo.

La ministra principal del Gobierno escocés, Nicola Sturgeon, anticipó este viernes que es "es altamente probable" que se convoque otro referéndum de independencia en Escocia un día después de que dos tercios de los escoceses eligiera quedarse en la Unión Europea.

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"No hay duda de que cambiaron las circunstancias desde 2014. La posibilidad de un segundo referendum debe estar sobre la mesa y está sobre la mesa (de negociaciones)", explicó Sturgeon en alusión a la primera consulta popular al respecto, que resultó en un No.

"Tal como están las cosas, Escocia afronta la perspectiva de ser sacada de la UE contra su voluntad. Considero que eso es democráticamente inaceptable", aseguró Sturgeon, quien anticipó que el parlamento escocés está trabajando en "la legislación necesaria" para otro plebiscito.

Además, Sturgeon anticipó que pedirá entrevistarse con el presidente de la Comisión Europea (CE), Jean Claude Juncker, y dejó en claro que espera que el gobierno de Londres permita que el Gobierno escocés se involucre en la negociación de los términos de la partida de la UE.

El mensaje de Sturgeon caló hondo en Declan Kearney, presidente honorífico del partido republicano de Irlanda del Norte, el Sinn Féin, quien llamó este viernes a seguir los pasos de Escocia para un referendum "sobre las fronteras".

En Irlanda del Norte, que abarca la mayor parte de la provincia del Ulster, la decisión de permanecer en la UE ganó por un 55,78 por ciento de los votos frente al 44,22 por ciento de adherentes al Brexit.

"El Gobierno británico ha perdido cualquier mandato que tuviera para representar los intereses económicos o políticos de los norirlandeses", expresó Kearney. "El resultado impulsará ahora nuestra demanda, la demanda que hemos sostenido durante largo tiempo, de una consulta sobre las fronteras", agregó.