Tras el escrutinio definitico, el PP obtuvo 137 escaños en una cámara de 350 diputados, lejos aún de la mayoría absoluta necesaria para gobernar en solitario.
El conservador Partido Popular, del jefe del gobierno español saliente Mariano Rajoy, salió reforzado de las legislativas de este domingo, según resultados definitivos, pese a no obtener mayoría absoluta para gobernar en solitario, como ya ocurrió en diciembre.

Convocados a las urnas por segunda vez en seis meses, los españoles estaban llamados a romper el bloqueo político que mantiene a la cuarta economía de la Eurozona con un gobierno interino desde hace medio año.

Sin embargo, el resultado volvió a pintar un paisaje político fragmentado, en el que la coalición de izquierda radical Unidos Podemos no logró finalmente superar, como esperaba, a los socialistas.

El PP se erigió como el único beneficiado: pese a haber renunciado a formar gobierno tras las últimas elecciones por falta de apoyos, Rajoy logró que su partido pasase de 123 a 137 escaños en una cámara de 350 diputados.

En las primeras elecciones en Europa tras la victoria del Brexit, había cerrado su campaña presentándose como garante de "estabilidad" ante los desafíos que planteará la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

"Reclamamos el derecho a gobernar precisamente porque hemos ganado las elecciones"
, lanzó Rajoy desde la sede de su partido en Madrid, donde una multitud ondeaba las banderas azules de su formación al grito de "¡Campeones, campeones!".

Pese a los innumerables casos de corrupción que pesan sobre su partido, Rajoy, de 61 años, ganó defendiendo su balance económico.