El pasado julio Microsoft lanzó de manera oficial Windows 10 y desde ese momento utilizó una serie de tácticas bastante proactivas para que sus usuarios actualizaran.
Ahora, según informa el diario The Seattle Times, Teri Goldstein, una mujer de California, Estados Unidos, se quedó con un equipo inutilizable después de un intento fallido de actualización a Windows 10.

"Nunca escuché nada sobre Windows 10. Nadie nunca me pregunté si quería actualizar", aseguró la mujer según informa el medio local.

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Cuando se comunicó con Microsoft para que le solucionara el problema, desde la compañía no lo hicieron y por ese motivo llevó a la corte a la empresa fundada por Bill Gates.

Por haber dejado la computadora de Goldstein, que usa para manejar su empresa de viajes, sin funcionamiento Microsoft deberá pagar US$10 mil. Desde la empresa decidieron no apelar la decisión del juez para no gastar más dinero en gastos legales.