Las autoridades estadounidenses abrieron una investigación a raíz del primer accidente mortal de un automóvil eléctrico Tesla equipado con Autopilot, el sistema que permite que el vehículo se autoconduzca o realice las maniobras solo.
Este sistema estaba activado cuando ocurrió el accidente, el 7 de mayo, en una ruta de Florida, en el sudeste de Estados Unidos.

La agencia estadounidense de seguridad vial (NHTSA) precisó que el accidente ocurrió cuando "un camión dobló hacia la izquierda enfrente del Tesla en una intersección".

"El conductor del Tesla murió a consecuencia de sus heridas", indicó la NHTSA y agregó que en ese momento el vehículo se encontraba "en sistema de piloto automático".

"Por lo que sabemos, era un vehículo que estaba en una autopista de doble sentido con el Autopilot activado cuando un vehículo pesado se cruzó perpendicularmente al Modelo S. Ni el Autopilot ni el conductor detectaron la maniobra del vehículo pesado por lo que los frenos no fueron activados", indicó Tesla por su lado.

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El Modelo S es uno de los dos modelos del fabricante californiano de vehículos eléctricos de lujo equipados con Autopilot, el sistema informático y electrónico que ayuda a conducir.

En esta "investigación preliminar", la NHTSA "va a examinar el concepto y el funcionamiento de los sistemas de piloto automático que estaban en uso al momento del accidente", explicó.

Éste es el primer accidente mortal en 200 millones de kilómetros recorridos por vehículos equipados con Autopilot, afirmó Tesla.

Más allá de Tesla, esta investigación del regulador estadounidense viene mal para los vehículos autónomos, considerados como el futuro de los automóviles a mediano plazo.