En tanto, Leandro, Melina y Luciana Báez pidieron autorización al juez Sebastián Casanello para regresar a la ciudad de Río Gallegos luego de que se cumplan sus interrogatorios.
En el marco por la causa de lavado, el detenido empresario Lázaro Báez y su hijo Martín Báez plantearon la nulidad de su llamado a indagatoria, realizado la semana pasada por el juez federal Sebastián Casanello luego de imputarlos por cuentas en Suiza por más de 25 millones de dólares, según datos aportados por la Unidad de Información Financiera.

En tanto, Leandro, Melina y Luciana Báez, los otros hijos del empresario pidieron autorización al juez Casanello para regresar a la ciudad de Río Gallegos luego de que se cumplan los interrogatorios.

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En un escrito presentado por los abogados Santiago Viola y Claudia Balbín, pidieron "que se respete su derecho de arraigo y mantener su domicilio donde han vivido y trabajan, una vez concluidas las declaraciones" previstas para la semana próxima. El juez los obliga estar en Buenos Aires.

Por su parte, la defensa de Lázaro y Martín Báez consideran que no pueden ejercer como corresponde su derecho de defensa porque no pudieron acceder al informe de la UIF.

Vale recordar que ayer la Cámara Federal confirmó el primer procesamiento dictado contra Báez por el juez, por el lavado de 5,2 millones de dólares a través de la financiera SGI conocida como La Rosadita a fines del 2012. La prueba fundamental de ese procesamiento fueron las imágenes que se obtuvieron de los acusados contando el dinero.

Ahora Casanello volvió a convocar a los Báez, y también a los otros hijos del empresario, Leandro, Melina y Luciana para indagarlos por las cuentas en Suiza.