Islandia hizo historia en esta Eurocopa 2016. Y, pese a la goleada sufrida ante Francia que lo eliminó del certamen en cuartos de final, el plantel dirigido por Lars Lagerback y Heimir Hallgrimsson se metió en el bolsillo a gran parte del mundo futbolero en su primera participación en una fase final del certamen continental.
Es por que, ante el mayor evento futbolístico de la historia del país, ninguno quiso decir ausente, ni siquiera el flamante presidente electo, Gudni Jóhannesson, quien lejos del protocolo y las formalidades, rechazó su lugar en el palco y decidió vivir el encuentro como un hincha más.

Para ello, vestido con la camiseta de la Selección y confundido entre los miles de hinchas que coparon el Stade de France, sufrió y deliró con cada acción del encuentro y terminó despidiendo con aplausos y ovación a un conjunto que dejó su huella entre los grandes de Europa.

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