Diego Rossini, el chef que estuvo en el momento del ataque y toma de rehenes en el restaurante que atacó el ISIS en Bangladesh, contó en por C5N cómo logró salvar su vida. "Me salvé de casualidad", dijo.
Luego del terror, Diego Rossini, el chef argentino que logró escaparse de la toma de rehenes y masacre que realizó el ISIS el viernes 1° de julio en Bangladesh, relató la pesadilla que vivió y cómo logró salvarse de ser uno de los asesinados por el grupo terrorista.

"Es una sensación agridulce, conseguí escapar, pero en el camino murió gente que conocía y amigos...Me duele muchísimo, fue horrible", dijo Rossini, en el programa "El Diario", por C5N.
CHEF ESCAPÓ DE ISIS
El ataque que surgió esa noche ya era algo que los habitantes de Bangladesh temian que podría suceder y ese mismo temor llevó a Rossi a pensar cómo salvarse en caso de que pasara. "Anteriormente ya habían pasado 3 ataques aislados. El restaurante era un blanco fácil que no contaba con mucha seguridad y al ver que no había seguridad generé una idea para escaparme en caso que viniera atacarnos", contó Diego.
"Yo jugaba todos los días y ver cuál sería la forma de escaparme, esto lo pensé en septiembre y desde ahí empecé a idear distintas formas, de hecho comencé a usar zapatillas porque sabía que podía correr más rápido", continuó.

Con su idea Diego no sólo logró salvar vida, también la de otras personas que lo siguieron cuando lo vieron correr. "Cuando los hombres llegaron yo creo que fui el primero en correr hacia las escaleras e ir hacia la terraza y había cronometrado cuánto tardaba, si convenía agarrar las escaleras o no y salí hacia allá y otras personas hicieron lo mismo, eran más o menos siete...uno de ellos se escapó conmigo", dijo el Chef.

CHEF ESCAPÓ DE ISIS
"Estando en la terraza uno de los terroristas me vio y me disparó; y ahí fue cuando decidí lanzarme hacia al edifico de el lado y caí en el piso, las balas me pasaron por el lado", relató Rossini.
Después del horror que vivió el chef argentino regresó al país y pudo reencontrarse con su familia. "El abrazo de mi mamá fue muy fuerte, pero no solo el de ella, también mis hermanas y amigos...pasé un momento de mucho miedo...A Bangladesh no pienso volver, es un lugar de guerra y pienso que cumplí mi ciclo ahí", dijo.

La pesadilla terminó con 20 rehenes muertos, todos extranjeros. También murieron seis de los siete atacantes. Dos policías habían fallecido en tiroteos al comienzo del ataque, que dejó además 26 heridos, algunos de ellos graves. Otros 13 rehenes fueron rescatados, según las autoridades.