La compañía tuvo que admitir que alguien hackeó su sistema y robó los datos bancarios de sus clientes, con los que luego se realizaron una serie de compras fraudulentas.
Los ejecutivos de la cadena de comida rápida Wendy's admitieron este jueves que 1025 sucursales en los Estados Unidos fueron blanco de un ciber ataque en el que se robaron los datos bancarios de miles de personas.

El ataque comenzó a finales de 2015 con la instalación de un malware -un software para infiltrarse en el sistema de la empresa-, pero en mayo de este año las autoridades de la cadena dijeron que había unos 300 locales afectados, informó el sitio NBC de Nueva York.

Con el correr de los meses se denunciaron compras fraudulentas realizadas con las tarjetas de crédito de clientes, lo que obligó a los ejecutivos de Wendy's a reconocer que los hackers habían tenido acceso a nombres, números de tarjetas, códigos de seguridad y fechas de expiración.

"Le pedimos disculpas sinceramente a cualquiera que haya sufrido inconvenientes como resultado de este sofisticado ciberataque criminal", expresaron desde la empresa.

El primer indicio de una filtración de información fue en febrero de 2016 pero no fue sino hasta junio que lograron desactivar todos los puntos afectados.