El monseñor Alfredo Zecca encabezó el oficio religioso en la Catedral de Tucumán, donde pidió ante el Presidente "recoger en el pasado líneas inspiradoras de vida". "No hay consenso donde no hay diálogo", sostuvo.
El presidente Mauricio Macri participó del Tedeum por el Bicentenario de la Independencia que ofició el arzobispo de Tucumán, monseñor Alfredo Zecca. En su mensaje frente al mandatario y gobernadores provinciales y referentes de distintos sectores del arco político, Zecca aseguró que "este no es un día para ahondar en la grieta, sino para recoger en el pasado lineas inspiradoras de vida" para llevarlas al futuro.

Zecca recordó que el ideal de una Argentina donde la fraternidad, la solidaridad y el bien común incluyan a todos "está muy lejos de haberse alcanzado", abogó por la búsqueda de coincidencias entre los argentinos al señalar que "no hay consenso sino donde no hay diálogo" y advirtió que "la mayoría no tiene siempre la razón, ni crea la verdad".

Pidió que los "bienes destinados por el buen Dios para todos promuevan efectivamente la dignidad de cada persona y afiancen en la socidad la equidad y la justicia, superando toda división" y destacó además al "judeocristinamismo como pilar de la cultura occidental", recordó que los próceres de la Independencia plasmaron la "consigna de conservar la unidad nos legaron el acta" constitutiva de la Nación.

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Tras el Tedeum Macri caminará a la Casa Histórica donde se rendirá un homenaje a los congresales de 1816 y se firmará una nueva proclama de independencia nacional.

Por la tarde, el mandatario nacional se dirigirá hasta el parque Avellaneda de la capital tucumana para presenciar el desfile, que tiene previsto comenzar a las 14.