El británico, 2º del mundo, venció con autoridad en tres sets al canadiense, verdugo de Roger Federer en la semifinal, y se quedó con el tercer Grand Slam del año por segunda vez en su carrera.
El tenista local triunfó con parciales de 6-4, 7-6 (3) y 7-6 (2) en el encuentro decisivo en el All England para atrapar por segunda vez este certamen, que ya lo había tenido como ganador en 2013.

El británico, de 29 años, entró a la historia ya que se convirtió en el primer tenista del Reino Unido en ganar dos veces el certamen. Y se sacó la espina de esta temporada por caer ante el serbio Novak Djokovic en las finales de Roland Garros y Australia.

"Tuve grandes momentos y duras caídas, así que hoy es un honor volver a tener el trofeo en mis manos",
expresó un emocionado Murray ante los aplausos de sus padres y de uno de sus entrenadores, el checo Ivan Lendl, quien observó como su pupilo logró lo que él no pudo como jugador.

Murray, que este año fue campeón de Queen's y Roma, también le hizo un guiño al primer ministro británico, David Cameron, quien fue abucheado por público durante la ceremonia de premiación en All England Club.

"Jugar en Wimbledon es duro pero no me gustaría ser primer ministro", manifestó Murray, quien no cedió un solo saque durante su duodécima victoria consecutiva en césped.