En medio de la polémica por los fuertes incrementos en los servicios de luz y gas y tras el fallo de la Cámara Federal de La Plata que frena la aplicación de esas subas en todo el país, analistas y especialistas del sector advirtieron que el ajuste de tarifas recién comienza.
"Estamos con el nuevo cuadro tarifario, (pero) todavía con estos valores no se cubre el costo de generación de electricidad", afirmó días atrás el vocero de Edenor, Eduardo Mirabelli.

En esa línea también se expresó el exsecretario de Energía, Emilio Apud. "En promedio, en electricidad se está pagando entre un tercio y la mitad de lo que cuesta, es decir que todos estos ajustes, que fueron fuertes, no resuelven el problema", sentenció el exfuncionario del gobierno de la Alianza, informó ámbito.com.

"La gente tiene que entender que lo que no se paga por un lado, se paga por otro lado; y peor, se paga con inflación y con deterioro del servicio: nos íbamos a quedar sin luz y sin gas. Esa situación era anómala, no era sostenible en el tiempo", justificó Apud.

Desde el Gobierno coinciden con ese análisis. El ministro de Interior y Obras Públicas, Rogelio Frigerio, aseguró que por este año no habrá nuevos incrementos, pero que la actualización no concluyó. "Pese al esfuerzo que ha hecho la sociedad asumiendo que esto no podía quedar de esta manera, las tarifas cubren el 30% del costo de la energía, el Estado sigue subsidiando un 70% del costo de la energía", dijo Frigerio al pronosticar otro tarizafo para 2017.

En diálogo con ámbito.com, Carlos Minucci, titular de la Asociación Personal Superior de Empresas de Energía (APSEE), cuestionó la falta de un plan de obras e inversión "coherente" para aumentar las tarifas."Es una transferencia de dinero a las empresas (Edenor y Edesur)", sentencia.

"Este dinero del nuevo tarifario va a los impuestos, a la generación y resto les queda ellos, y dicen que no tienen para encarar obras y el personal", alertó Minucci. "La gente está con una tarifa abismal y dicen que no les llega plata, que no les alcanza. Así no apliquen 2.000% no hay solución porque el servicio público en Capital y Gran Buenos Aires hay que hacer obras de distribución", consideró. "Por más tarifas que den los cortes van a seguir", enfatizó.

El líder de APSEE aseguró que las compañías eléctricas no divulgan los costos. "Las tarifas son una transferencia, pero al trabajo no llegan y tampoco se han hecho grandes obras ante el déficit de respuesta al consumo", señaló.

"Sin discurso kirchnerista, creo que el gobierno anterior dejó un servicio que se venía mejorando. Hoy debería haber grandes inversiones para cambiar la cosa. Esto se soluciona con obras, por más que aplique 2.000% de aumento de tarifas no van a solucionar el problema", remarcó.

Federico Bernal, director del Observatorio de la Energía, Tecnología e Infraestructura para el Desarrollo, los incrementos generalizados se enmarcan en una política macro del nuevo Gobierno. "El tarifazo es absolutamente incorrecto y perjudicial para la calidad de vida de la ciudadanía en una Argentina verdaderamente industrial y económicamente desarrollada", dijo.

"A partir del 10 diciembre de 2015 la energía es utilizada como una poderosísima herramienta de ajuste para la desindustrialización y la recesión económica, que es lo que busca la administración de Mauricio Macri", completó.

Para el especialista, el término tarifazo quedó corto y ya no es solamente un incremento del valor de los servicios públicos. "Debe llamarse genocidio energético porque ya hay muertes por intoxicación de gente con dióxido de carbono y por hipotermia. Está siendo una de las variable más poderosas de ajuste", insistió el director de OETEC.

En este marco, Bernal cuestiona el desembarco de empresarios-funcionarios en el Ministerio de Energía y la mirada que allí tienen, tras la eliminación de los subsidios a la demanda. "En la Cámara de empresas que funciona dentro del Ministerio de Energía con la presidencia de Shell analizan los costos de la energía en función de una mercancía, una utilidad o no, y de la tasa de ganancia que reporte. Pero los costos deben estar en función de los costos internos, que permiten el desarrollo productivo industrial y social de un país como la Argentina, que está a medio tránsito y necesita tarifas de energía subsidiadas y baratas, aunque sea a pérdida", sostuvo en conversación con este medio.

Y continuó: "El rol de un sistema energético no es dejar una balanza comercial superavitaria. La energía tiene que estar para generar progreso, desarrollo y mejorar la calidad d vida de la población, y si en ese camino de industrializar el país, la energía es deficitaria eso repercute en otro sectores de manera positiva".

"Si uno se pone en el lugar del accionista de Shell (por Juan José Aranguren) y las demás empresas que están al frente del Ministerio, el tarifazo se justifica y está lejos de lo que pretende, por lo que ya dijeron va a haber otros", concluyó.