La Comisión Europea (CE) amplió hoy la acusación a Google por presunto abuso de su posición de dominio, al favorecer sistemáticamente sus propios servicios de comparación de compras en los resultados generales de su buscador, con el envío de dos nuevos pliegos de cargos.
Estos documentos, en los que la CE especifica formalmente las irregularidades de las que acusa a Google, añaden "evidencias adicionales y datos" al pliego enviado en abril de 2015 a la compañía, en el que ya formuló las mismas acusaciones al cabo de cinco años de investigaciones.

La Comisión explica que, en uno de los dos nuevos pliegos de cargos, refuerza su conclusión preliminar de que abusó de su dominio al favorecer de manera sistemática su comparador de compras en las búsquedas, mientras que en el otro también le acusa de abuso por restringir artificialmente la posibilidad de que páginas web terceras muestren anuncios de búsquedas de competidores.

La comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, que presentó la decisión en una rueda de prensa, indicó que ese comportamiento puede llevar a que los consumidores no vean los resultados más relevantes de sus búsquedas, y que la posibilidad de elección e innovación se vea dañada al limitar Google a sus rivales la capacidad de situar anuncios de búsqueda de otras páginas. "Ahora tenemos más pruebas que refuerzan nuestro caso", subrayó.

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Tras el primer pliego de cargos enviado en abril de 2015 y la respuesta al mismo presentada por la compañía en septiembre de ese año, la Comisión continuó sus investigaciones.

La Comisión, que recordó que en envío de estos documentos no prejuzgan el resultado de sus investigaciones, señaló que Google tendrá ahora la oportunidad de "responder a nuestras preocupaciones" en un plazo de ocho semanas en el caso del primer pliego, y de diez semanas, en el del segundo.

En cambio, precisó que "si nuestras investigaciones concluyen que infringió las normas antimonopolio de la Unión Europea, actuará para "proteger a los consumidores europeos y la libre competencia".

Si no ve satisfechas sus peticiones, la CE podría imponer a Google una multa de hasta el 10% de su facturación (unos US$6.001 millones), según sus cuentas de 2014.