El museo del antiguo campo de exterminio nazi de Auschwitz-Birkenau prohibió a sus visitantes usar el juego Pokémon Go en su recinto por respeto a las víctimas del nazismo, una decisión que se suma a instituciones como el museo del Holocausto de Washington.
"El antiguo campo nazi no sólo es un museo es, ante todo, un lugar de memoria, un lugar donde la gente viene también a meditar, reflexionar y orar, por lo que es inconcebible que se trate como un espacio para juegos o diversión", explicó el portavoz del memorial de Auschwitz, Bartosz Bartyzel, según recogen medios locales.

La aplicación, que emplea la tecnología GPS de geolocalización, consiste en que los jugadores busquen pokemones en diferentes lugares reales, en ocasiones en los menos apropiados, lo que provocó numerosas críticas al considerar que el juego puede favorecer actitudes irrespetuosas.

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"Se trata de una actividad totalmente inapropiada en un lugar donde cientos de miles de personas sufrieron y perdieron la vida", añadió Bartyzel.

Se estima que más de un millón de prisioneros, fundamentalmente judíos, murieron en Auschwitz-Birkenau durante la II Guerra Mundial.

En 1979 el campo de concentración fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y cada año el museo en que se ha convertido recibe la visita más de un millón de turistas de todo el mundo.