Aquel 8 de mayo de 2008 quedó guardado para siempre en la retina de los hinchas de San Lorenzo, pero también en los de River, que tuvieron que soportar una insólita eliminación de la Copa Libertadores en pleno Monumental y, para colmo, un desmedido festejo de Ramón Díaz, uno de los grandes ídolos del club.
El riojano, máximo ganador de la historia del club de Núñez, en aquel entonces dirigía al Ciclón y no pudo evitar gritar con furia el gol de Gonzalo Bergessio que consumó la hazaña de los de Boedo.

Esto generó mucho malestar entre los hinchas de River, aunque ahora, ocho años después, Emiliano, hijo y ayudante de campo del riojano aseguró que dicho desahogo se debió al gran malestar que tenía el cuerpo técnico con la dirigencia de River, encabezada en ese entonces por José María Aguilar.

"Era la clasificación, lamentablemente el odio que teníamos hacia esa dirigencia nos hizo no medir que era nuestra casa, pero mi viejo hasta el día de hoy se arrepiente. Se lo decís y se enoja", confesó el hijo del entrenador en diálogo con el programa Arroban Fútbol Show.

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