Melania Trump fue la principal oradora en la Convención Nacional Republicana. Su discurso contenía dos pasajes que coinciden, casi palabra por palabra, con el que ofreció en 2008 Michelle Obama durante la Convención Nacional Demócrata.
La esposa de Donald Trump, Melania, se convirtió en la principal oradora de la Convención Nacional Republicana aunque, esta vez, fue noticia por copiar parte del discurso que la primera dama Michelle Obama ofreció en 2008.

La ex modelo, de 46 años, aseguró que su marido estaba "preparado para dirigir el país" pero fueron sobre todo algunas frases que parecían tomadas de un discurso de la mujer de Obama las que provocaron la polémica.

Melania Trump
Su discurso puso el punto y final a la primera noche de la convención republicana, que debe nombrar oficialmente a Trump como candidato del partido en las elecciones presidenciales.

"Vamos a ganar": esas fueron las únicas palabras del millonario, usualmente hablador, antes de dejar a su esposa Melania el escenario del Quicken Loans Arena, donde él será oficialmente investido el martes como candidato presidencial republicano a los comicios del 8 de noviembre.

Ceñida en un largo vestido blanco, la tercera esposa del magnate de bienes raíces y 24 años más joven que él hizo con firmeza pero moderado entusiasmo un elogio de su marido, un hombre que "hará una verdadera diferencia".

Melania Michelle
"No se rinde (...) Donald es y siempre ha sido un gran líder", dijo Melania Trump retratando en 14 minutos al candidato republicano como un padre amoroso y exitoso hombre de negocios que será un presidente fuerte pero compasivo.

La ex modelo, nacida en Eslovenia y nacionalizada estadounidense en 2006, también describió su infancia en una familia que le inculcó que "hay que trabajar duro para conseguir lo que quieres en la vida". Pero justamente ese pasaje y otras partes del discurso se parecieron sospechosamente a otro pronunciado por Michelle Obama.

Tan similares fueron ambos discursos que la campaña de Donal Trump publicó un comunicado para explicar que el equipo que había escrito el discurso de Melania había "tomado notas sobre lo que le inspiraba en la vida, y en algunos casos, incluso fragmentos que reflejaban su propia reflexión". La campaña no mencionaba explícitamente que esos fragmentos habían salido de la boca de la actual primera dama estadounidense.