Susana Maidana
Susana Maidana

El aumento en la boleta de luz golpeó fuerte a las familias con integrantes electrodependientes. Se trata de pacientes que están las 24 horas conectados a un respirador y no tienen una ley que los proteja. El caso de la mamá de Caterina, quien pasó de pagar $570 bimestrales a $1750 mensuales.

Mariela Duarte es la mamá de Caterina, una beba de 14 meses que debe estar conectada a un respirador artificial las 24 horas, y también es la impulsora de la campaña #Luzparaellos, que busca la aprobación de una ley para otorgar una tarifa especial gratuita a los pacientes electrodependientes.

"Necesitamos una ley a nivel nacional que proteja a las personas electrodependientes que no pueden pagar las facturas de la luz. Nosotros no podemos ahorrar en energía porque nuestros hijos dependen de ella para vivir", reclamó Mariela en declaraciones a minutouno.com.

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Mariela pasó de pagar una boleta de luz de $ 570 pesos bimensuales a $1.750 mensuales y no es el único caso ya que muchos familiares de electrodependientes debieron enfrentar los fuertes incrementos que autorizó el gobierno nacional. "Nosotros pudimos pagar, pero hay quienes no pudieron hacerlo y Edenor les cortó el servicio", señaló la mujer.

Aunque no estén "en patas y remeras" en sus casas, los electrodependientes no pueden ahorrar en energía porque de ella dependen sus vidas. "No podemos estar pagando por respirar, tenemos derechos", insistió Mariela y aclaró que no alcanza con incluirlos en la tarifa social.

La iniciativa, que ya fue presentada en la Cámara de Diputados, prevé la entrega gratuita de grupos electrógenos a las familias que tengan un integrante electrodependiente, la aplicación de una tarifa gratuita y la difusión de información sobre la problemática que padecen este tipo de pacientes.

"Queremos que haya un registro nacional de pacientes y que el ENRE controle a las empresas de energía para que le den un trato especial a los electrodependientes. Nos tienen que dar un grupo electrógeno para que tengamos un servicio ininterrumpido y además nos tienen que proveer del combustible. No puede ser que paguemos para respirar", manifestó.

Lo cierto es que son muchas las familias que esperan que los legisladores traten este proyecto en el Congreso para no tener que vivir con el miedo de no poder pagar un servicio que es indispensable para sus hijos, hermanos o padres.