William Reid asegura que gastó esa suma desde que en 2014 cambió su forma de conseguir alimentos. ¿Cómo lo hace?
El norteamericano William Reid consigue comida de una manera bastante particular: busca en los basureros de supermercados productos sin vender y recoge sobras de alimentos. Desde 2014, asegura, solo ha gastado 5,5 dólares en alimentos, 2.75 por año.

Según el Huffington Post, Reid forma parte del movimiento "dumpster diving" de Estados Unidos ("bucear en el contenedor").

El joven, que tarda unos 15 minutos en buscar y se declara vegano, estudió cine y electrónica en la Universidad Americana de Washington, D.C. Se alimenta solo de las verduras, frutas, carne, huevos, leche, etc que logra hallar.

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"Mi vida no es tan diferente de la del resto de la gente", dice Reid al Huffington Post. "La gente va al supermercado por comida; yo doy una vuelta por ahí y veo qué hay disponible. Al final tengo que tomar decisiones sobre lo que voy a comer, igual que haría cualquier otra persona".

El joven asegura que nunca se ha enfermado producto de la comida y que ha desarrollado una buena relación con los trabajadores de los supermercados, quienes muchas veces le facilitan la comida antes de botarla.

Rebuscar en la basura es legal en Estados Unidos, aunque algunas ciudades lo han prohibido. En algunos casos, para llevar a cabo esta práctica hay que entrar a propiedades privadas, lo que puede acabar violando la ley. Reid asegura que nunca lo han multado ni molestado por sacar la comida envasada de los contenedores. Incluso los trabajadores de los comercios le han dado productos que estaban a punto de caducar para evitar que él tuviese que hurgar en la basura.

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El hecho de que Reid encuentre sin problemas comida en buen estado en los contenedores del supermercado evidencia hasta qué punto el despilfarro de alimentos es un problema generalizado. En Estados Unidos, el 40% de todos los alimentos no se consume, mientras que uno de cada siete hogares no dispone de un suministro adecuado y regular de alimentos.

Si bien es cierto que se desperdicia comida en todas las fases de la cadena, en Estados Unidos casi la mitad del despilfarro ocurre en supermercados y restaurantes, lo que provoca que una enorme cantidad de alimentos acabe en basureros y contenedores, en perfecto estado para quien sepa dónde buscarla.

"Creo que a la gente le sorprendería la calidad de esta comida", afirma Reid. Es "tremendamente inquietante", teniendo en cuenta la cantidad de personas que no tiene acceso a productos de calidad. "Me da escalofríos", dice. Y añade: "Queremos y necesitamos alimentos saludables en este país, y aun así malgastamos un montón".