El documental muestra la desigualdad y el trabajo infantil detrás de la producción de la infusión más amada por los argentinos. Ya fue visto por 60 millones de personas; en paralelo, avanza una petición on line para erradicar esta práctica en la provincia.

Cerca de 75 mil hombres, mujeres y niños viven de la cosecha de la yerba con la que preparamos el mate que tomamos todos los días, muchos de los niños que trabajan en la tarefa (cosecha de yerba mate) en Misiones no concurrieron nunca a la escuela. Los niños comienzan a trabajar entre los 4 y 13 años de edad, publicó visitemosmisiones.com

La desigualdad y el trabajo infantil detrás de la producción de la infusión más amada por los argentinos, la yerba mate, forman parte de una realidad que entristece a Misiones, una de las principales productoras del país, y conmueve al mundo.

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Entre los pasos y acciones concretas que ayudaron a retratar esta problemática, afianzada hace décadas en el interior y que en los últimos meses tuvo un alto impacto global, resalta el documental.

"Me gusta el mate sin trabajo infantil", es el nombre del documental y fue creado por Posibl, una ONG referente en contenidos y campañas de impacto social que busca ayudar a tomar conciencia de que es necesario el compromiso de todos para solucionarla con eficacia.

El gráfico esta basado en testimonios de tareferos acerca de las dificultades de vivir en los yerbales y las condiciones insalubres en las que muchas veces ellos trabajan, junto a sus mujeres e hijos pequeños. Fue visto por 60 millones de personas distribuidas en distintos países y llegó también a manos del Papa Francisco durante la reciente cumbre mundial de jueces celebrada en el Vaticano.

Un Sueño para Misiones Trailer.mp4

Además hay firmas de apoyo a la petición on line para poner fin al trabajo infantil en Misiones, promovidas mediante la plataforma Change, que se reactivaron tras la difusión del documental. También en redes sociales, cientos de personas se unieron bajo el hashtag #MeGustaElMateSinTrabajoInfantil.

Actualmente, la idea de certificar la ausencia de chicos detrás de la producción de la bebida nacional, recibió casi 60 mil firmas, y crece día tras día.

El 90 por ciento de la yerba mate que se consume en la Argentina y el 60 por ciento de la que se puede adquirir en el exterior se cultiva en Misiones, con trabajo infantil. El 16 por ciento de los menores, hijos de tareferos, nunca concurrió a la escuela y se dedica al trabajo rural para ayudar a sus familias. En ese contexto, el 80 por ciento de esas familias usa letrinas y casi el 50 por ciento no tiene agua potable.