Los estrictos códigos de vestimenta de su colegio les impedían ir con shorts a clase, a pesar de los 30 grados de térmica. Con mucho ingenio, estos chicos resolvieron el problema: mirá la solución.
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El martes pasado el termómetro marcaba más de 30 grados en Rottingdean, al sureste de Inglaterra, cuando los menores se presentaron en su escuela en pantalón corto. La norma era clara y por eso los mandaron a todo de vuelta a sus casas para que se pusieran el pantalón largo oficial del establecimiento, aunque ellos decidieron volver con otra prenda, también oficial.

George Boyland, Jesse Stringer, Kodi Ayling y Michael Parker no podían soportar más las jornadas escolares con temperaturas tan altas. Querían llevar la menor tela posible, así que tras ver que se les impedía acceder al centro con pantalón corto decidieron hacer uso del uniforme femenino. Sin ningún tipo de vergüenza se pusieron cuatro faldas oficiales y durante dos días seguidos fueron vestidos así al colegio.

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La curiosa medida cumplía con la normativa escolar de llevar el uniforme oficial y no hubo problemas. Según reporta la BBC británica, la directora del centro Longhill, Kate Williams, el jueves les comunicó que "podían usar cualquier prenda acordada en el uniforme escolar".

Por su parte, el padre de Kodi espera que esta protesta sirva para "persuadir al colegio respecto a la política sobre los uniformes" en días tan calurosos. Aunque la directora respondió asegurando que los estudiantes tienen acceso en todo momento a agua para mantenerse hidratados y los pantalones oficiales son lo más cómodos posibles.