Kawasaki le pone fin a la serie de motos W que se inició hace 50 años con la W1. Para despedirla con honores, lanzó la W800 Special Edition.
El modelo que siempre se caracterizó por sus rasgos clásicos tiene en esta serie final retoques que mantienen su escencia. De tono predominantemente negro con detalles cromados, la moto pesa 217 kg y es propulsada por un motor de bloque de cuatro tiempos y dos cilindros, refrigerado por aire y con 743 cc de 48 CV, con transmisión de cinco marchas. Los frenos son a tambor trasero y discos delanteros.

En sus largos años de historia, introdujo varias mejoras y llegó a los 800 cc en 2011, cuando introdujo la inyección electrónica de combustible. La W800 Special Edition está pensada para un uso urbano y también para hacer turismo.