Así lo revela un informe realizado por una asociación civil que pide se replique el método utilizado en los Estados Unidos, donde en las cercanías de la extensa frontera con México lograron eliminar estas pistas para impedir el aterrizaje de avionetas que transportan los estupefacientes.

Según un informe realizado por una asociación civil, ya son 1.500 las pistas ilegales que se utilizan para trasladar estupefacientes. Se trata de la Asociación Antodrigas de la República Argentina que pide que se replique el método utilizado en los Estados Unidos, donde en las cercanías de la extensa frontera con México eliminaron estas pistas para impedir el aterrizaje de avionetas que transportan estupefacientes.

"Se puede hacer exactamente lo mismo que en Estados Unidos. Tenemos la tecnología para detectar a cada una de estas pistas, y actuar junto a la Justicia para eliminarlas. Es absolutamente sencillo el procedimiento, pero se requiere de valor para enfrentar al narcotráfico", dijo Claudio Izaguirre, titular de la Asociación.

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De acuerdo al último relevamiento que realizaron, en Argentina funcionan al menos 1.500 pistas clandestinas para aterrizaje de avionetas que llegan desde el exterior trayendo sustancias ilegales.

"Básicamente traen pasta base, cocaína o marihuana. Pero también pueden incorporar pastillas de diseño. Durante muchos años, se negó la existencia de las pistas. Por esa razón ahora tenemos esta cantidad espeluznante, pero todavía no se está haciendo absolutamente para atacar este modelo de negocio narco. Parecen intocables", dijo Izaguirre.

Desde la Asociación Antidrogas, su titular expresó que "se debe reconocer que hay un esfuerzo por combatir el problema de la bandas locales e internacionales, se trabaja mejor en las fronteras con los controles, y hay movimiento en tierra y agua, sin embargo seguimos sin radarizar, y continuamos permitiendo que las avionetas entren y salgan cuando quieran, aterrizando en cualquier lado para descargar la droga".

"Sólo tenemos tres radares fijos, pero lo que necesitamos es que se pongan en funcionamiento los radares que se hicieron en Bariloche. No estamos controlando el espacio aéreo local. Los narcos saben esto. Por eso es tan sencillo introducir estupefacientes, ya sea para la venta en Argentina o bien para exportar a Europa u otros destinos", dijo el especialista.