Los vecinos de barrio Acevedo, en la ciudad santafesina de Arroyo Seco, mostraron su preocupación por la cantidad de animales muertos, aparentemente por enfermedad o inanición, en un terreno ubicado sobre calle Maiztegui, cerca de una urbanización nueva donde hay muchas casas de fin de semana.

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Según la ONG Bicheros de Arroyo Seco, que se hizo eco de la denuncia y constató la situación, los habitantes del lugar llegaron a contabilizar hasta 50 animales muertos, lo que ofrece una postal tétrica y representa un peligro sanitario, por el estado de descomposición de los vacunos.

Ludmila Mazzoni, de la organización proteccionista, contó que desde hacía tiempo venían escuchando comentarios sobre lo que ocurría en el terreno, de importantes dimensiones y con orilla propia al Paraná. "Una vecina que tiene una casa de fin de semana denunció el hecho. Fuimos, hicimos filmaciones, hablamos con los vecinos, sacamos fotos, estuvimos en el lugar y vimos que era peor de lo que la chica nos había contado", narró.

Animales muertos en campo de Arroyo Seco.mp4
Bicheros de Arroyo Seco se contactó con la municipalidad de esa ciudad para que hiciera algo, ya que, además de lo que representa en sí la muerte masiva de animales que quedan tirados en el campo y en estado de descomposición, había una gran preocupación entre los vecinos. Pero aseguran que hasta ahora las autoridades locales no hicieron nada para resolver el problema.

Lo que no se entiende es por qué el dueño de los animales los deja morir. "Sabemos que los traen de la isla, a veces se los llevan", afirmó la proteccionista, y reveló que el propietario de los animales no es el mismo que el del terreno. "El dueño salió a decir que lo que decíamos era todo mentira, que las vacas estaban alimentadas, que iba un veterinario todos los días. No es eso lo que vimos nosotros ni los vecinos que colaboraron tomando imágenes del lugar", insistió.

Vecinos de la zona se quejaron por el hedor en la zona por el "cementerio de vacas" que fue fotografiado y filmado. Se contabilizaron unos 150 ejemplares muertos y las denuncias buscan rescatar a los animales que todavía habitan el espacio.