Dentro del Gobierno aseguran que ése sería el piso de lo exteriorizado. Comparan la cifra con el llamado de 2015 en Chile.

El Gobierno comienza hoy el blanqueo y la moratoria impositiva, las grandes apuestas para cerrar el año fiscal y tributario en orden; y, lo más importante, dejar las bases para que 2017 sea de crecimiento. Dentro del Ministerio de Hacienda son más que optimistas y hablan de una meta de u$s40.000 millones de capitales de argentinos y residentes que se declararán hasta fin de año; y de un total de u$s60.000 millones en todo el llamado cuando termine en marzo del año próximo.

Según Ámbito Financiero, si se cumplieran estas metas, el ministerio que maneja Alfonso Prat Gay obtendría entre 3.500 y 4.000 millones de dólares de las multas que los "clientes" deberían pagar para ingresar en el beneficio, lo que, a precios actuales del dólar, implicarían unos $62.000 millones. Para el Gobierno, ese dinero sería suficiente para poder cumplir con los pagos a los jubilados ya comprometidos para este ejercicio, y además dejar algún sobrante en dólares para fortalecer las reservas y terminar 2016 con tranquilidad cambiaria y cierta base en las reservas del Banco Central para planificar un comienzo de 2017 con mayor tranquilidad.

"Ahora nadie piensa en esto, pero recordemos que el principal problema con que comenzamos fue la salida del cepo y los temores sobre cómo manejaríamos el tipo de cambio. Esto ya no es tema y para diciembre se hablará de la inflación y el déficit fiscal para el año próximo, y ya no de los problemas con el dólar", aseguraba a este diario una alta fuente del Gobierno, responsable del éxito de uno de los capítulos del plan que formalmente comenzará hoy. Supone el funcionario que "el año próximo estaremos hablando de cuánto crecerá la economía, y eso es parte al éxito que tendrá el blanqueo".

ANTECEDENTE

La especulación oficial sobre la seguridad que ingresarán este año unos u$s40.000 millones a través del blanqueo, tienen una base concreta. Se habla del resultado del llamado en Chile del 2015, cuando se reconocieron capitales fuera del sistema tributario y financiero del país vecino por unos u$s20.000 millones. Ese dinero representa entre un 8 y un 10% del PBI chileno del año pasado. Trasladando ese mismo resultado a la Argentina, el blanqueo debería aportar unos u$s40.000 millones, lo que representaría entre 3.500 y 4.000 millones de dólares. Exactamente el dinero que el Gobierno necesitaría para cerrar el año. El análisis oficial le agrega otro dato optimista más, tomando en cuenta la comparación con Chile. El país vecino tiene una tradición de mayor cumplimiento y reconocimiento de los bienes de los ciudadanos y empresas chilenas; ya que se trata de un país con una tradición de estabilidad económica muy superior a la de Argentina. Siguiendo este razonamiento, la única justificación que tendría el blanqueo en Chile, es el comienzo del acuerdo por la OCDE de intercambio de información. En comparación, la Argentina es un país con tradición de un alto porcentaje de economía en negro y de salida de capitales, en especial en los últimos años de kirchnerismo en el poder. Ese factor sería el "valor agregado" para que el llamado en la Argentina sea más exitoso que el chileno.

Como luego el blanqueo continuará en 2017, y como se supone que antes del vencimiento siempre aumenta la cifra de ingresos, para el primer trimestre del próximo año se aguardan unos u$s20.000 millones más.