Según cifras oficiales del Banco Central, los argentinos adquirieron en promedio u$s 60 millones por día y sólo vendieron u$s 20 millones.
La baja de tasas del Banco Central, el piso de $14 que tocó momentáneamente el tipo de cambio y una preocupación "fugaz" por el "brexit" se combinaron en junio para empujar a los ahorristas a volver a pensar en el dólar. Sólo en este mes, las compras de divisas de los clientes minoristas en los bancos crecieron 18% y llegaron en promedio a los u$s60 millones por día. En la misma sintonía, las ventas cayeron por primera vez desde la liberación del cepo cambiario.

De acuerdo a lo que publica Ámbito Financiero, en las mesas de dinero ven el comportamiento como un "mal síntoma" de la economía, pero que no pone en peligro las reservas y encuentra como contrapeso, al menos por ahora, una mayor capacidad del Banco Central para hacerle frente. Las divisas que ingresan al mismo tiempo por inversión extranjera directa y colocaciones de deuda le dieron un fuerte "poder de fuego" a la institución de Federico Sturzenegger para defender el tipo de cambio en el nivel que considere necesario.

La dolarización del sector privado empezó a despertarse con más fuerza en junio, luego de que el Gobierno resolviera bajar en casi 8 puntos porcentuales las tasas de interés de la economía (de 38% a 30,25%, nivel en el que se mantuvo en julio). Según datos oficiales, los ahorristas compraron u$s1.454 millones en el último mes, lo que equivale en promedio a u$s60 millones por día hábil. La cifra no sólo es 18% más alta que la del mes anterior, sino prácticamente la misma que se veía durante 2010, el año previo a que el Gobierno resolviera imponer el cepo cambiario. Al mismo tiempo, cayeron las ventas de dólares por primera vez desde que se levantaron las restricciones en el mercado de divisas: un 23%, desde los u$s583 millones a los u$s449 millones. Esto es, en promedio, sólo u$s20 millones por día.

El mayor interés que los argentinos mostraron por el dólar se registró, presuntamente, luego de que el tipo de cambio tocara los $14 y el Banco Central enviara señales al mercado de que buscaría por todos los medios evitar su caída por debajo de ese piso. También influyó en esos días la preocupación que generó la eventual separación del Reino Unido de la Unión Europea (el fenómeno llamado "brexit") por el efecto que podía tener en el flujo de capitales a nivel global y especialmente en los países emergentes. El fenómeno provocó que el tipo de cambio pasara a ubicarse entonces por encima de los $15 y no bajará de ahí hasta hoy.

En el sector consideran que esto es un reflejo de la percepción que tienen los ahorristas de que el dólar puede estar demasiado bajo. Y que prefieren comprar divisas ante la expectativa de que, en un escenario de tasas en descenso, el tipo de cambio deberá en algún momento recuperar posiciones. Con todo, los pronósticos estarían lejos de confirmarse a juzgar por el fuerte ingreso de divisas que todavía recibe la Argentina (por inversión extranjera, colocaciones de deuda y, ahora, blanqueo de capitales), que mantiene apreciada la moneda local, y la decisión del sector privado de guardar la moneda extranjera en los bancos (lo que hace subir las reservas brutas del Banco Central).

En diálogo con este diario, una fuente oficial descartó que la sostenida demanda de dólares fuera actualmente una preocupación. "Es sólo un indicador de que el mercado cambiario funciona como en el resto del mundo: los especuladores hacen que oferta y demanda sean una malísima manera de entender el precio del dólar", explicó.