El hecho ocurrió este fin de semana en la localidad bonaerense de Berisso. La víctima buscó refugio en un ropero, pero su pareja la encontró y ella terminó en el hospital. El agresor está preso.
Fernanda Quinteros, de 28 años, había salido a bailar en grupo el sábado a la noche. Cuando ya eran más de las 6 del domingo, todos volvieron a la casa de una amiga que vive en 152 norte entre 8 y 9 de Berisso. Un rato después, apareció enfurecido el novio de la chica, tres años mayor, quien destrozó una puerta y le desfiguró la cara a trompadas. Él terminó preso y ella en el hospital.

En el medio de la noche, la víctima y el agresor empezaron a discutir por WhatsApp. No trascendió cuál era el contenido de esa charla, sólo que "ella le reprochó que le estaba haciendo una escena de celos y en un momento le dejó de contestar", explicó otra chica que compartió la salida.

"Tal vez él se persiguió porque había otros chicos", se animó a especular una testigo en declaraciones al diario platense El Día, conociendo algunos antecedentes. De cualquier forma, él decidió ir manejando desde La Plata hasta esa casa, decidido a enfrentarse a su novia.

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Fernanda y los demás se dieron cuenta de eso cuando el sujeto empezó a golpear insistentemente la puerta de entrada de la casa de esa amiga. "Le tuvimos que abrir, no nos quedó otra", reconocieron desde ese domicilio.

Entonces, el hombre salió corriendo hasta el sector de las tres habitaciones. Se metió en cada uno de esos cuartos hasta ubicar a su novia. Todos estaban acostados para esa altura.

Cuando la encontró, "le empezó a pegar y la mató a palos", resumió la amiga de la víctima, todavía con miedo de dar su nombre o de dejarse fotografiar para la entrevista.

A las piñas se le sumaron las patadas, que nadie pudo frenar. "Estaba ciego, no había forma de hacerlo parar. Un amigo nuestro que es bastante grandote tampoco podía. Estábamos todos desesperados", continuó la joven.

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De repente, él cortó ese ataque y quiso seguir con los demás. En ese ínterin destrozó una puerta a patadas, la de la pieza de la chica que vive ahí, para continuar repartiendo golpes. "Tranquilizate, estás haciendo cualquiera", le alcanzaron a decir.

Ni bien la soltó, Fernanda corrió a buscar refugio en un ropero. Ahí se quedó escondida hasta que personal del Comando de Patrulla local llegó a intervenir en el incidente, previo llamado al 911.

"Estaba intentando arrancar la moto para irse. Cuando se vio cercado intentó lastimar a los agentes a golpes o tirándoles cosas. Igual se logró reducirlo y detenerlo, por intento de asesinato", reportaron desde la comisaría 1ª.

A todo esto, Fernanda terminó su noche de amigos en el hospital local, con la cara desfigurada a golpes y un shock que no le permitía ni hablar. Ayer domingo por la tarde seguía internada.