Mauro Szeta
Mauro Szeta
La chica viajaba en una camioneta junto a su novio, pero nadie sabe quién gatilló. El disparo entró por la luneta trasera y la terminó impactando. De las ocho cámaras de seguridad que podían tomar el camino del vehículo, siete no funcionaban esa madrugada del 14 de diciembre de 2014.
Paula tenía una vida plena. Esa noche con su novio habían combinado dos salidas: primero fueron a ver un recital a Costanera y después a un pub en Palermo.

En el viaje de retorno a su casa, en pleno tramo de General Paz, en Liniers, Paula terminó asesinada.

Hugo, el novio, manejaba la camioneta Jeep Patriot por General Paz y Juan B. Justo cuando un disparo entró por la luneta trasera y la terminó impactando.

Paula murió al día siguiente en el hospital Santojanni.

Cuando la policía tomó el caso, empezaron las complicaciones de la pesquisa.

De las ocho cámaras de seguridad que podían tomar el camino de la camioneta, siete no funcionaron aquella madrugada. Así, la investigación empezó empantanada.

El novio declaró ante la fiscal Estela Andrades. Dijo que ni siquiera se percató en el acto de lo que había pasado.

También relató que no fue víctima de un asalto, ni mencionó un incidente vial.

Para ser claros, el novio dijo que no tiene idea de dónde vino el tiro, ni quién disparó.

Lo único que Hugo reiteró cada vez que declaró fue que al momento del disparo, una Surán blanca pasaba por el lugar.

La falta de cámaras activas aquel 14 de diciembre de 2014 impide reconstruir ese dato.

El misterio sigue.

La familia de Paula no cesa en su reclamo de justicia.

"Para que no haya más Paulas. Para que no haya más hijos de puta como el que la mató", dijo a modo de homenaje Fernando Ruiz Díaz, líder de Catupecu Machu en la apertura de Rockea.

El cantante es pariente de Paula y se sumó al pedido de justicia.

El caso tiene una única certeza. A Paula la mataron de un tiro. El resto es todo enigma.