Una repostera de General Roca, Río Negro, empezó a fabricar penes de chocolate hace dos meses para conseguir dinero y así afrontar los gastos por el nacimiento prematuro de su hijo y hoy las golosinas ya son un éxito.
Mónica Bustamante pasaba hace unos meses por una difícil situación económica, profundizada por el nacimiento prematuro de su hijo Gabriel. En medio de la necesidad tuvo una idea desesperada y atrevida. En lugar de hacer los tradicionales bombones para cumpleaños y bautismos que salían sólo esporádicamente de su cocina, decidió cocinar penes, lolas y colas de chocolates para despedidas de soltero, citas amorosas y otras ocasiones hot.

Acto seguido publicó su oferta en su cuenta de Facebook y en un grupo cerrado de la Patagonia dedicado a la comercialización de objetos y servicios: "Bueno, Bonito y Barato". Desde ese momento, esta cocinera de 40 años del barrio obrero Barrio Nuevo, no paró de trabajar más.

Embed
Por estos días, la repostera roquense dedica gran parte de su día a cocinar tandas de 30 y hasta 50 penes, lolas y colas de chocolate que son adquiridos por una clientela impaciente que se las saca de las manos. Su producto se vende a través de Internet en todo General Roca, pero ya comenzaron a aparecer interesados de Neuquén capital, Cipolletti y de otras ciudades del país.

"Mi bebé nació prematuro y necesita leche especial, cuidados especiales, ando mucho en taxi con él y no tenía dinero suficiente. Se me ocurrió que podía hacer penes y lolas con chocolate y que a alguien le podía interesar. No me atrevía al principio a mostrarlos, pero mi marido José me alentó", explicó al diario Clarín.