El empresario detenido por lavado de dinero señaló que "todo el mundo" lo usó "de forro" porque pretenden que "el hilo se corte" con su acusación.
El empresario Lázaro Báez, detenido por lavado de dinero, afirmó hoy sentirse "entregado", al tiempo que señaló que "todo el mundo" lo usó de "forro" porque pretenden que "el hilo se corte" con su acusación, durante una entrevista que concedió al portal Infobae en el penal de Ezeiza, donde se encuentra alojado.

"Acá se limpiaron el culo conmigo porque el hilo se tiene que cortar en Báez. No puede seguir para arriba. Porque a mí no me dieron el volumen de dinero que dicen que me dieron. ¿Por qué no se publicó la auditoría que mandó a hacer Vialidad Nacional donde todas nuestras obras están correctas?", se interrogó Báez desde la cárcel.

En otro tramo saliente de la entrevista, el titular de la empresa Austral Construcciones apunta hacia la figura del ex ministro de Planificación Federal Julio De Vido como "responsable" de manejar el presupuesto que el Estado asignaba para la realización de las obras públicas durante las administraciones kirchnerista.

El contratista desvincula de esta forma al ex secretario de Obras Públicas José López, detenido por enriquecimiento ilícito, al asegurar: "Ese no era el que manejaba" el presupuesto que utilizaba el Ministerio de Planificación.

En otro orden, Báez afirmó que quienes lo sindican como "testaferro" de Néstor Kirchner "nunca conocieron" al expresidente, a quien describe como alguien que "no soltaba una moneda".

Asimismo, aclaró que era amigo de Néstor, pero no de Cristina, y sugirió que durante la gestión de la exmandataria "se gastó todo lo que tenía".

Báez aseguró sentirse "condenado de ante mano" y se queja de que los medios "no tomen la verdad" de su versión por "temor a que se destape una olla".

"La Cámara de la Construcción era la que fijaba el presupuesto de las obras públicas que se ejecutaron. Nadie miró eso", se lamenta.