La Cámara de Casación porteña confirmó la condena de tres años de prisión en suspenso para el chofer de un colectivo que en 2013 atropelló y mató a un hombre, quien, ofuscado porque no lo dejaba subir, pateó la puerta del vehículo.
El fallo ratificó la decisión del Tribunal Oral Número 18, emitido en junio de 2015, que condenó al chofer de la línea 37 Rogelio Marcelo Pérez a tres años de prisión en suspenso y cinco años de inhabilitación especial para conducir vehículos automotores.

El hecho fue perpetrado el 16 de julio de 2013 a la madrugada en la intersección de Combate de los Pozos y avenida Independencia, en la ciudad de Buenos Aires, cuando Javier Domingo Pisano, profesor de historia, intentó abordar el colectivo y el chofer se lo impidió.

El hombre, sostuvo el fallo, pateó la puerta del colectivo y logró subir al vehículo, donde intentó agredir al chofer, en el marco de una discusión.

"En estas circunstancias y avanzando Pérez sobre la persona de Pisano, logró hacerlo descender de la unidad. Inmediatamente a esta secuencia, Pérez subió de nuevo al colectivo y cerró la puerta delantera", sostuvo el fallo.

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En ese sentido, manifestó que "Pisano, que quedó en la calle, comenzó a arrojar patadas contra el vehículo y produjo diferentes daños en los vidrios de la puerta delantera y el espejo retrovisor".

"Mientras Pisano acometía contra la estructura del micro, más precisamente en el lateral derecho, Pérez puso en marcha el colectivo, realizando una maniobra imprudente mediante la cual terminó pisando a la víctima" mortal, manifestaron los jueces en el texto.

El hombre, entonces, cayó debajo del rodado y fue "arrollado por las ruedas duales traseras, debido al avance que llegó a concretar en la conducción del vehículo".

A raíz del choque el profesor de historia sufrió lesiones de gravedad que causaron su muerte horas más tarde en el hospital porteño Ramos Mejía.

El fallo fue apelado por la defensa del chofer del colectivo, pero la Sala I de la Casación porteña, con las firmas de los jueces María Laura Garrigós de Rébori, Gustavo Bruzzone y Luis María García, ratificó la condena.