Un grupo de científicos mexicanos presentó un estudio para apoyar la teoría de que no se trata de una enfermedad o desorden psiquiátrico, sino de una identidad sexual.
Un grupo de investigadores financiados por el Instituto Nacional de Psiquiatría de México DF presentó esta semana un estudio para apoyar el pedido de que la Organización Mundial de la Salud (OMS) retire la transexualidad de la sección de "trastornos mentales".

Los investigadores aseguraron que la clasificación "ha contribuido a precarizar la situación legal [de las personas trans], a que se vulneren sus derechos humanos y a que haya barreras para su atención médica apropiada", informó el sitio especializado The Lancet.

De las 260 personas que participaron del estudio, el 90% afirmó que tuvo conflictos en su círculo social, familiar, laboral o académico debido a su identidad trans. Pero los científicos determinaron que las afectaciones psiquiátricas surgieron por el rechazo y la discriminación que vivieron los entrevistados y no por su condición sexual.

Por eso, los científicos mexicanos pidieron la reclasificación de la identidad transexual para la nueva edición de la Clasificación Internacional de Enfermedades (CIE-11) de la OMS.

"No sólo va a promover la discusión de nuevas políticas de salud para que la comunidad trans tenga mejores accesos a los servicios de salud y atención, sino que también puede ayudar a reducir el estigma y el rechazo del que son víctimas", aseguró la doctora Ana Fresán, una de las autoras del estudio.

El estudio mexicano se sumará a trabajos similares en Brasil, India, Francia, Sudáfrica y el Líbano que serán presentados en 2018 cuando se discuta la reclasificación de la transexualidad en el CIE-11.

"Si no es una enfermedad ahora entonces resulta que nunca lo fue, que quede claro, no es que antes fuera una enfermedad y ahora ya no", señaló Eduardo Madrigal, presidente de la Asociación Mexicana de Psiquiatría, durante la presentación del estudio en el DF.

"Pensar la identidad como una enfermedad nos obliga a buscar una cura, y en lugar de eso los esfuerzos institucionales deben enfocarse en reconocer la diversidad, promover la inclusión y garantizar los derechos", estimó Alexandra Haas, presidenta del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación.