La titular de Madres de Plaza de Mayo presentó un escrito ante el juez Marcelo Martínez di Giorgi, en el que solicitó que no se la detenga y le tomen declaración el lunes, en la sede de la Fundación Madres.
El abogado Juan Manuel Morente pidió este viernes la eximición de prisión de Hebe de Bonafini y que se le tome declaración el lunes en la sede de la Fundación Madres de Plaza de Mayo.

Según indicaron fuentes judiciales, el pedido fue presentado ante el juez Marcelo Martinez de Giorgi por el abogado Juan Manuel Morente, el mismo que en la víspera había presentado una carta de la dirigente diciendo que es víctima de la "mal llamada justicia".

Con este pedido se destrabaría la situación inédita que se dio a partir de la orden de captura y la declaración de rebeldía de Hebe, quien hasta ahora se había manifestado en contra de ejercer su derecho de defensa. Antes del pedido de exención de prisión, el abogado Eduardo Fachal, letrado de la Fundación Madres de Plaza de Mayo se reunió con el juez Martínez de Giorgi, en un acercamiento para que Hebe declare ante el magistrado.

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Fuentes judiciales confirmaron que se intenta llegar a un acuerdo para que la titular de la Fundación declare en la causa por supuesto desvío de fondos y que el juez se traslade a la sede del organismo para que se de cumplimiento al trámite.

La acusación concreta contra Bonafini es por la firma de dos convenios con el Ministerio de Trabajo, en 2008 y 2010. El acuerdo era para que trabajadores de la Fundación recibieran fondos del Estado nacional y según la imputación, hubo irregularidades en el manejo de ese dinero.

El jueves pasado por primera vez en democracia las autoridades intentaron detener a la presidenta de Madres. El juez Martínez de Giorgi había ordenado que fuera llevada por la fuerza pública a prestar declaración indagatoria en el marco de la causa que investiga supuestos desvíos de fondos públicos en la Fundación Sueños Compartidos que encabezaba Sergio Schoklender.

Ante la negativa de Hebe de presentarse ante la justicia y tras la orden judicial de llevarla con la fuerza pública, sólo una rápida y masiva respuesta popular impidió lo que hubiera sido una imagen bochornosa para el gobierno nacional. En momentos en que desde la Casa Rosada se apuesta a devolver autonomía a las Fuerzas Armadas, en que vuelven los desfiles militares en los que defensores de los genocidas convictos ganaron protagonismo, en los que la justicia beneficia a represores con represión domiciliaria, la imagen de Hebe llevada por la fuerza por la policía hubiera sido un fuerte revés para un dirigente como Macri siempre tan preocupado por "cómo nos ven de afuera".

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