El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi aseguró que trabaja con "tranquilidad", y que "lo único que se siente como presión son las críticas frente a lo que fue su actuación hasta diciembre".
El juez federal Marcelo Martínez De Giorgi, quien pidió la captura de la presidenta de Madres de Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, en la causa Sueños Compartidos, aseguró este sábado que trabajaba "con tranquilidad y no hay ningún tipo de presión", y reveló que aún no fijo fecha para la indagatoria.

Luego de que Bonafini se negara a presentarse en tribunales bajo el argumento de que el gobierno de Mauricio Macri estaría detrás de la orden de captura, el magistrado afirmó que "lo único que se siente como presión son las críticas frente a lo que fue nuestra actuación hasta diciembre" que apunta a la idea de que los jueces "somos encubridores del gobierno salido".

Embed
Tras admitir que "puede haber demora", el juez afirmó que "hay que entender de dónde se podía buscar información y a dónde había que ir a buscarla" en la gestión anterior.

En ese marco, Martínez Di Giorgi disparó: "Imaginemos esta situación del jueves en otra coyuntura política; esta situación, en otro contexto, un año atrás, cómo hubiera resultado?". "Por eso me parece que presiones no hay, de ningún tipo. De hecho las reuniones que desde el fuero federal hemos tenido con el ministro (de Justicia, Germán) Garavano, fueron publicas donde él vino y escuchó las críticas. Estamos trabajando con absoluta tranquilidad. No hay ningún tipo de presión", aseveró.

En declaraciones radiales, el juez afirmó que la causa Sueños Compartidos "entró en un canal de razonabilidad" luego de que Bonafini manifestó su voluntad de presentarse a indagatoria.
"¿Cómo puede seguir eso? Va a haber que cumplir con la indagatoria, todavía no tiene fecha. Se decía que el lunes iba a ser indagada pero hay que hacer un análisis sobre el pedido que ella formula, solicitando que la indagatoria se cumpla en (la sede de) Madres y en función de ese análisis vamos a fijar la fecha" de declaración, añadió Martínez de Giorgi.

El juez hizo una narración sobre el devenir de la causa Sueños Compartidos, la citación a 43 indagatorias, los dos llamados a la dirigente de Plaza de Mayo y la orden de captura que se dictó el jueves ante una segunda inasistencia por parte de Bonafini, sin que ningún abogado justificara esa ausencia.

Embed
También explicó que decidió, 24 horas después, levantar esa orden de detención porque "ella se pone a derecho y manifiesta voluntad de declarar; seguir adelante al no hacer lugar era para generar un escarnio".

Y, apuntó que al poner "la captura, sabíamos dónde estaba y nunca estuvo fugada técnicamente. Era un análisis rocambolesco, muy radical en el expediente dejarla sometida a una potencial detención con una orden de captura y rebeldía cuando ella estaba manifestando lo que me a mí me interesaba, que era que venga a declarar".

El magistrado afirmó que "desde el principio teníamos claro" que no podía generase una situación de violencia en el marco del arresto de Bonafini "bajo ninguna circunstancia".

"Celebro y felicito la actitud de la Policía, con la prudencia que actuó. Contaba con los medios para forzar una detención pero la directiva que yo di fue no toquen a nadie, no lleven a una situación violenta. Cuando nos dijeron que había gente alrededor de Hebe, 'si avanzamos hay que reprimir', dije cierren el allanamiento", contó el magistrado.

Asimismo, descartó que lo sucedido haya sido un "globo de ensayo" ante una potencial de detención de Cristina Fernández o que se haya elegido especialmente un día jueves para citarla a indagatoria, al señalar: "fue una absoluta causalidad".