El atleta sudafricano fue curado en el hospital de Pretoria y nuevamente encerrado en la cárcel. Alegó que se lastimó al caer de la cama.
"Tenía graves cortes en sus muñecas y los médicos le ponían vendas en las heridas", contó al diario City Press uno de los dos guardias de seguridad del hospital de Pretoria que confirmaron que la visita de Pistorius se produjo este sábado.

Funcionarios de prisiones encontraron cuchillas en su celda durante un registro efectuado después de su traslado al hospital, declararon al mismo periódico dos guardas de la prisión de Pretoria Kgosi Mampuru II, en cuya sección hospitalaria está preso el deportista.

Cuando se decidió la sentencia, el abogado de Pistorius alegó que su cliente sufre una severa depresión y le pidió a la jueza Thokozile Masipa que no enviara a su cliente a la cárcel y le permitiera cumplir su pena bajo arresto domiciliario.

Según el vocero de Autoridades Penitenciarias, Singabakho Nxumalo, Pistorius, de 29 años, dijo a los carceleros que se lesionó al caer de la cama.

El ex corredor paralímpico fue escoltado de vuelta a la cárcel tras ser curado de sus heridas, y su padre, Henke, confirmó su regreso a prisión.

Guardias aseguraron que Pistorius guarda medicamentos no autorizadas en su celda y recibe un trato preferencial por parte de algunos funcionarios.

Al parecer, hace tres semanas funcionarios de prisiones encontraron en la celda de Pistorius medicamentos y tijeras.

Pistorius mató a su novia en la madrugada del 14 de febrero de 2013 en su domicilio de la capital de Sudáfrica, al dispararle en cuatro ocasiones a través de la puerta cerrada del baño.

El atleta sudafricano alegó que la había confundido con un intruso y que disparó preso del pánico, versión que fue aceptada por la jueza, que lo condenó a cinco años de prisión por un delito de homicidio por el que ya pasó un año entre rejas.

El Supremo anuló esa sentencia al considerar que hubo una clara intención de matar, supiera o no quien había tras la puerta, y lo declaró culpable del delito de asesinato por el que está ahora entre rejas.