La movilización partió desde la tradicional iglesia de San Cayetano -en el barrio de Liniers- hasta Plaza de Mayo. Miles de decenas de fieles ingresan a la Basílica desde la medianoche para pedir por trabajo.
Organizaciones sociales y sindicales marchaban este domingo hacia la Plaza de Mayo, donde se realizará un acto en el marco del Día de San Cayetano, santo de la providencia y patrono del pan y del trabajo.
La marcha se realizaba desde el barrio porteño de Liniers, ubicado en el límite con la provincia de Buenos Aires, hasta el microcentro porteño y generaba algunos inconvenientes en el tránsito, debido a que se trataba de unas 60 mil personas.
De la movilización participan dirigentes sindicales de la CGT, quienes en declaraciones periodísticas cuestionaron la política económica del gobierno de Mauricio Macri.
La marcha para pedir trabajo en el Día de San Cayetano se produce en un año de inflación récord, despidos y aumentos de las tarifas de servicios públicos, que dos días antes fueron el motivo de un "ruidazo" realizado en todo el país.
Gildo Onorato (Dirigente CTEP, Secretario Políticas Sociales) dijo a Télam que la jornada apunta a "visibilizar el sector informal que agrupa unas cinco millones de personas en todo el país, a lo que se suman ahora los reclamos por despidos y la lucha contra el hambre".
"Por eso, invitamos a participar de esta histórica marcha independientemente de la adhesión política, ya que hace eje en la realidad de los trabajadores", señaló.
También la diferenció de las otras dos iniciativas realizadas "el 24 de febrero con el paro nacional de ATE y la del 29 de abril donde las cinco centrales se pronunciaron contra los despidos, ya que en esta oportunidad, por primera vez se pone en agenda el reclamo de los compañeros más vulnerables, los desprotegidos que no están incluidos en el sector formal".
Onorato apuntó que este segmento "sufrió un profundo deterioro en todas la variables de la informalidad, sector que creció del 32 por ciento al 40 por ciento en la actualidad", a lo que "se suma el cierre de mercados y locales barriales como las panaderías y carnicerías que son electro dependiente, los clubes de barrio, y el faltante de comida en la mesa de la familia que produce un profundo mal, disgregando la familia".
Y advirtió que "cuando el Estado abandona con sus políticas sociales el territorio, lo que gana espacio es el narcotráfico, el delito, los sectores corruptos de las fuerzas de seguridad que estigmatizan a los chicos pobres. En este sentido se está observando una profundización de los casos de violencia institucional", confió.
En el mismo sentido se pronunció monseñor Jorge Lozano quien definió: "La clase media más pobre está en el límite de subsistir con salarios atrasados" y advirtió sobre "los altos índices de desocupación".
El palco estará situado delante de la Pirámide de Mayo y harán uso de la palabra Esteban Castro (CTEP); Daniel Menéndez (Barrios de Pie); y Amancay 'Chiquito' Ardura (CCC), luego le seguirá un espectáculo musical.
En tanto, voceros del Movimiento Evita relataron que la situación en los barrios "empeora cada día más por los estragos de la devaluación sumados al aumento de precios de los alimentos básicos. De esta forma pasaron de dejar de pelear por un trabajo con derecho a la disgregación social en la pelea contra el hambre".
"Si la canasta básica total es superior a los 10 mil pesos y el salario de un trabajo formal es de 8.060 pesos, la situación se agrava, pero mucho más sobre los compañeros de la economía popular ya que un sueldo de Argentina Trabaja es de 3.600 pesos, y en general no superan los 4.000 pesos", graficaron desde el Movimiento Evita integrando a sectores como los "cartoneros, pequeños agricultores, trabajadores de empresas recuperadas, ferias, vendedores ambulantes, cooperativas vinculadas a programas sociales, los que construyen la infraestructura social, ladrilleros, manteros, etc".