Eligió como socios en sus construcciones a figuras del crimen organizado de Nueva York. Su rival, Hillary Clinton, crece más en las encuestas.
El candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump, no logra salir del centro de la escena por sus escándalos y polémicas. Ahora, una investigación periodística realizada por un ganador del premio Pulitzer asegura que el magnate engrosó su fortuna gracias a negocios con el crimen organizado.

"The making of Donald Trump", del periodista David Cay Johnston, muestra las conexiones entre Trump y la mafia italiana en Estados Unidos, y cómo el ahora aspirante presidencial negociaba sin escrúpulos con delincuentes al tiempo que cometía, además, estafas inmobiliarias y delitos fiscales.

De acuerdo a lo que publica Ámbito Financiero, el autor -premiado por una investigación sobre vacíos legales que utilizaron grandes compañías para cometer fraude fiscal- investigó por 28 años las actividades del magnate neoyorquino, quien forjó una relación de amistad con Robert Libutti, un traficante de caballos y mafioso de Nueva Jersey, considerado uno de los mayores apostadores en los casinos de Atlantic City.

Trump, dueño de varias salas, le regalaba autos de alta gama (Ferrari y Rolls Royce) para agradecer los cientos de miles de dólares que el gángster gastaba en sus casinos.

Pero más allá de esa relación, el periodista demostró que el polémico candidato se asoció con pesos pesados de la Cosa Nostra en Nueva York para avanzar en los negocios inmobiliarios que, luego, le dieron su notoriedad y fortuna.

Según el libro, reportó el diario El Mundo de España, Trump compró grandes cantidades de cemento a un precio muy elevado a una compañía controlada por Anthony "El Gordo" Salerno, jefe de la familia Genovese, y por Paul Castellano, del clan Gambino. El material se empleó en la construcción de la Trump Tower en Manhattan a cambio de concesiones de los sindicatos.

A eso se sumó la ayuda que recibió el magnate de Roy Cohn, un abogado que lo conectó con empresas de construcción propiedad de la mafia italiana.

"Entre los clientes de Cohn estaban dos de las más importantes figuras de la mafia que controlaban sindicatos claves vinculados con demoliciones y construcciones en Nueva York", escribió Johnston.

En sus primeros años en el negocio inmobiliario, Trump se asesoró con Félix Sater, un emigrante ruso que luego fue condenado por una estafa con acciones por valor de 40 millones de dólares en la que participaron conocidos del aspirante republicano: los Genovese, los Gambino, los Bonano y los Colombo, cuatro familias mafiosas neoyorquinas.

"The making of Donald Trump" es otra piedra en el camino del magnate, quien, en los últimos días, sólo ha sabido protagonizar escándalos mientras su imagen cae en los sondeos de intención de voto.

Ayer una encuesta del diario The Washington Post y ABC, dio a la candidata demócrata Hillary Clinton ocho puntos de ventaja sobre Trump: 50% frente a 42%.

"Si leen mi libro y todavía quieren votar por Trump, que lo hagan, aunque no puedo imaginarme por qué, dijo en una entrevista David Cay Johnston. "Usando las propias palabras de Trump, demuestro que en su vida eligió a criminales como socios, que fue un incompetente manejando sus casinos, que engañó a trabajadores, proveedores e inversores, y que buscó el perdón para un importante traficante de coca", enumeró.