Las autoridades niponas realizaron una redada en la sede de Amazon en Japón bajo la sospecha de que la compañía estadounidense de comercio electrónico podría haber violado las leyes antimonopolio, según informa el diario Nikkei.
El registro de sus oficinas fue ordenado por la Comisión de Comercio Justo de Japón en el marco de una investigación puesta en marcha por este organismo estatal, que considera que Amazon podría haber presionado a sus proveedores para que le ofrecieran contratos más ventajosos.

En concreto, se sospecha que Amazon Japón habría obligado a sus proveedores a fijar precios más bajos en su portal que en otras plataformas competidoras de venta a través de internet, indicaron fuentes próximas al caso al citado diario económico nipón.

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Amazon Japón, por su parte, no hizo por el momento ningún comentario sobre la investigación en curso.

La normativa nipona antimonopolio prohíbe a toda empresa cualquier acción que restrinja la actividad de otras compañías con las que mantenga actividades comerciales.

Amazon, líder del sector del comercio electrónico en el país asiático, ya fue investigada por prácticas contrarias a la libre competencia en Francia, Alemania, Reino Unido y por parte de la Comisión Europea (CE).