La Justicia de Gran Bretaña lo investiga por casos ocurridos antes de que se ordenara como religioso, pero además se cobró dos víctimas una vez que tomó los hábitos.
El sacerdote católico Philip Temple, de 66 años, se declaró culpable esta semana de al menos siete casos de abuso sexual infantil ante la Justicia, en el Reino Unido. Su mea culpa se suma a las otras 20 causas similares de las que se hizo cargo en abril de este año.

Temple se declaró culpable de un total de 27 casos de abuso sexual infantil ante la Justicia de Woolwich, en Londres. El sacerdote atacó a la mayoría de sus víctimas cuando todavía no era religioso, pero admitió que abusó de dos monaguillos en un monasterio del barrio de Cockfosters, informó el sitio ITV.

Embed

La mayoría de los abusos se produjo entre 1972 y 1977, cuando Temple no era sacerdote sino que trabajaba en orfanatos y hogares de tránsito municipales para niños y niñas. El hombre fue arrestado en julio de 2015 a raíz de las denuncias de una de sus víctimas radicada en 2012.

"Temple había sido contratado para cuidar a niños en situación vulnerable y traicionó su confianza al someterlos a un abuso. Nos tomamos muy en serio las denuncias de abuso sexual en su contra", expresó Jim Wingrave, inspector en jefe de la división de Delitos Sexuales, Explotación y Abuso Infantil de la Policía de Londres.