En el marco de la seguridad impuesta por los Juegos Olímpicos, la policía brasileña cumplió hoy con la segunda etapa de una operación contra eventuales ataques terroristas durante la mayor cita del deporte mundial.
La policía brasileña detuvo este jueves a dos personas y cumplió otros ocho mandatos judiciales en la segunda etapa de una operación contra eventuales ataques terroristas durante los Juegos Olímpicos de Rio-2016.

"Se cumplieron dos mandatos de prisión temporal, cinco de búsqueda y captura y tres de conducción coercitiva. Todos los involucrados son brasileños", informó una nota de la Policía Federal.

La llamada Operación Hashtag tiene "el objetivo de garantizar la seguridad de los Juegos Olímpicos y el bienestar de los ciudadanos", afirmó la policía.

La institución no informó la identidad de los detenidos, el lugar de los arrestos o detalles sobre los posibles objetos aprehendidos.

Pero la prensa brasileña informó que las dos detenciones fueron realizadas en Sao Paulo. El sitio de noticias G1 de Globo señaló que las dos personas fueron arrestadas "por realizar apología del Estado Islámico" y son parte del mismo grupo detenido el mes pasado.

La primera parte de la operación fue desplegada el 21 de julio cuando la policía desarticuló y arrestó a diez miembros de un grupo que intercambiaba mensajes por WhatsApp y Telegram y que, según la institución, coordinaba preparativos para ejecutar acciones violentas durante los Juegos Olímpicos de Rio, que empezaron el 5 de agosto y terminarán el 21.

Días después la policía detuvo a dos sospechosos más. Las doce personas -todos brasileños- están recluidas en una cárcel de máxima seguridad en Campo Grande, estado de Mato Grosso do Sul, fronterizo con Paraguay.

Tanto el ministro de Justicia, Alexandre de Moraes, como su par de Defensa, Raul Jungmann, dijeron entonces que el accionar de la célula era "amateur" y "desorganizado". La inteligencia brasileña no detectó que hayan tenido contacto directo con el grupo yihadista Estado Islámico, del que hacían apología en internet.

Tras la matanza del 14 de julio en Niza, donde fallecieron 84 personas en un ataque reivindicado por el grupo Estado Islámico, el gobierno brasileño anunció que iba a reforzar las medidas de seguridad de cara al mayor evento deportivo del planeta.

Para garantizar la seguridad las autoridades brasileñas diseñaron un operativo que incluye 85.000 policías y militares desplegados en Río y en las otras cinco ciudades. El contingente duplica el de Londres-2012.