La pruebas presentadas por los abogados de Báez no permitieron comprobar el supuesto encuentro entre el magistrado, la ex presidenta Cristina Kirchner y el titular de Austral Construcciones.
La Cámara Federal porteña confirmó este viernes al juez federal Sebastián Casanello al frente de la investigación en la que está preso el empresario Lázaro Baez por maniobras de lavado de dinero.

La Sala II de la Cámara rechazó la recusación interpuesta originalmente por la defensa de Leandro Báez, uno de los hijos de Lázaro, a la que luego se sumó el padre, quienes pretendían apartar al juez Casanello de la investigación.

La Cámara indicó que las diversas pruebas producidas en el marco del incidente de recusación a instancia de las partes no permitieron comprobar el supuesto encuentro entre el Juez, la ex Presidenta y Lázaro Báez en la Quinta de Olivos.

De todas maneras la Cámara encomendó que otro juez investigue si esa reunión existió o no.

En cuanto al alegado direccionamiento de la investigación por parte del juez en contra de los Báez, se dejó en claro que si bien la Cámara no compartía la manera en que es llevado adelante el trámite, ello fue encaminado a través de las revisiones que efectuó el Tribunal por los recursos de apelación planteados.

Los camaristas descartaron que el distinto enfoque de criterios permita demostrar la existencia de parcialidad del Juez en relación a la familia Baez.

Tampoco se encontró que el Juez hubiera incurrido en un indebido adelantamiento de opinión al hablar públicamente de la causa, aunque se recomendó a todos los actores del proceso que guarden "prudencia" en sus comentarios.

Finalmente y como la posibilidad de producir prueba en el trámite de la recusación es limitada, y por ende no permite realizar una investigación con todos sus alcances, La Cámara ordenó la extracción de testimonios para la formación de causa por separado, para que un Juez investigue la ocurrencia o no de las aludidas reuniones en la Quinta de Olivos.