Minutos después de haber terminado el encuentro que lo depositó en la final de los Juegos Olímpicos, el tandilense se mostró muy contento y aseguró que jamás si quiera soñó con tener la posibilidad de pelear por la medalla de oro. Escuchá la declaración completa.
El tenista argentino Juan Martín Del Potro confió este sábado, tras su victoria en semifinales frente al español Rafael Nadal, que ni en sus "sueños imaginaba" alcanzar la final olímpica de la manera en la que lo consiguió y superando a los rivales que venció.
"Uno ni en los mejores sueños se imagina esto, menos cuando en primera ronda me tocaba con (Novak) Djokovic", expresó en rueda de prensa tras su triunfo 5-7, 6-4 y 7-6 (5). El tandilense destacó lo duro que fue el partido de hoy frente al ex número uno del mundo y actual 5° del Ranking ATP.

"No entiendo cómo gané este partido, cómo se escapó en un momento, y ahora tengo la medalla asegurada. No lo puedo creer. No lo puedo creer, ni en mis sueños me imaginaba esto. Mientras estaba jugando se me venían muchos sueños. Cuando fui a sacar para el 5-4 metí todos los primeros saques y pensé que alcanzaba, pero 'Rafa' es 'Rafa'", relató quien en el último set desperdició la oportunidad de cerrar el partido con su saque estando 5-4 arriba.
Del Potro declaraciones

Tras tres operaciones en su muñeca izquierda y la posibilidad cierta que tuvo de dejar el tenis, le resultó "muy difícil describir" el momento que está viviendo.

"Es muy difícil describir esto después de todo lo que pasé. Le agradezco a toda la gente que hizo que no me aleje del tenis", se emocionó hasta las lágrimas el tandilense.
Este domingo enfrentará al escocés Andy Murray, 2 en el ranking mundial, en la final por la medalla de oro, quien "tiene todas las de ganar", pero Del Potro también recordó que en cada partido se fue "sorprendiendo" a sí mismo.
"Voy a disfrutarlo, me vengo sorprendiendo a mí mismo, va a ser una gran final. Andy tiene todas las de ganar, pero yo hasta acá tengo más de lo soñado", concluyó quien se aseguró su segunda medalla olímpica, tras el bronce en Londres 2012.