El insólito caso podrí­a beneficiar a Carlos Villagra, la última persona que vio con vida a Lorena Sánchez, quien era madre de cuatro hijos pequeños y fue asesinada el 16 de julio.
Un error de tipeo cometido en un juzgado de Tucumán podrí­a ser la causa por la cual un hombre, acusado del crimen a golpes de una mujer, recupere la libertad a pocos dí­as de ser detenido, informaron fuentes judiciales.

Para evitar que eso suceda, el abogado de la familia de la ví­ctima solicitó a la fiscalí­a que lleva adelante la investigación que adopte medidas urgentes, ya que temen que el acusado aproveche la situación para fugarse.
El insólito caso podrí­a beneficiar a Carlos Villagra, la última persona que vio con vida a Lorena Sánchez (35), quien era madre de cuatro hijos pequeños y fue asesinada el 16 de julio.
Villagra llamó a la hermana de Lorena para decirle que la mujer habí­a fallecido por inhalar monóxido de carbono, pero cuando a la familia Sánchez le entregaron el cuerpo, pudieron ver que tení­a golpes y otras heridas.
Por esta causa, la fiscalí­a VII, a cargo de Arnoldo Suasnábar, pidió la detención de Villagra, que sin embargo puede quedar libre a menos de un mes de ser detenido por un presunto error de tipeo que podrí­a anular el proceso.
Según una fuente consultada, cuando se le tomó la declaración indagatoria al imputado por el delito de homicidio, en vez de escribir que la muerte fue en julio, pusieron que fue en junio.
A raí­z de esta equivocación, la defensa hizo un planteo de nulidad y al juzgado de instrucción de turno no le quedó otra alternativa que hacer lugar y otorgar la libertad del imputado.
Sin embargo, este paso sólo se concretará una vez que Villagra deposite una caución de 40.000 pesos fijada por la Justicia.
"Nosotros solicitamos que se le tome una declaración ampliatoria para subsanar el error de la fecha y requerir de nuevo la detención", explicó Bruno Lizárraga, abogado de la víctima.
Agregó que nunca pudo acceder al expediente y por eso no había advertido antes este error.
La familia de la mujer teme que la liberación de Villagra desemboque en una fuga y por eso Lizárraga le solicitó al fiscal que le otorgue el rol de querellante, pero que aún no obtuvo respuestas a este pedido.