El tandilense está viviendo el mejor momento de su historia deportiva tras su vuelta luego de la serie de lesiones que sufrió en su muñeca y que lo marginó de las competencias durante casi dos años.

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Luego de cada triunfo en estos Juegos Olímpicos de Río de Janeiro, Juan Martín Del Potro se somete a una sesión de masajes y elongación que le puede llevar una hora. El proceso continúa con la ingesta de sales minerales para rehidratarse y en ocasiones ejercicios regenerativos.
De regreso a la Villa Olímpica, Delpo se da baños de contraste con agua helada para que sus músculos se recuperen, precisa el diario La Nación. Y añade que la tarea sigue por la mañana.
Para este súper domingo, que puede darle una medalla de oro y volver a llevarlo a lo más alto del tenis, el plan de Del Potro es llegar temprano a la preparación del partido, que arrancará en el vestuario, otra vez, con masajes para luego ir a la cancha.