El ministro de Justicia de la Nación, Germán Garavano, señaló este domingo que "hay una sobredosis de Comodoro Py" y que la simbiosis entre los tribunales federales y la prensa "no es buena para el país".

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"Tenemos una sobredosis de Comodoro Py, que es una parte muy chica de la Justicia. Esta simbiosis entre Comodoro Py y prensa, donde parece que se necesitan mutuamente y se van retroalimentando, es parte del problema que no es bueno para el país", opinó Garavano consultado por la reapertura de la causa de la denuncia del fiscal Alberto Nisman contra la ex presidenta Cristina Kirchner.

"Tenemos que avanzar y mirar el futuro para hacerle la vida mejor a los argentinos y no quedarnos en causas viejas y causas nuevas que son temas que tendrá que resolver la Justicia con menos incidencia en la prensa y en la política. Hay que tratar de cambiar estructuralmente pero no es fácil. Es un proceso cultural que hay que tratar de llevar en la dirección correcta", agregó.

En tanto, consultado sobre el pronunciamiento de la Corte Suprema por el aumento de tarifas dijo que "es un tema central que tiene que resolver la Justicia y el gobierno la respetará". "Es un tema que nos preocupa a todos, a todos nos han llegado tarifas altas y por eso el Gobierno decidió poner el tope de 400% para entender la situación de consumo por el invierno. Esperamos que se defina porque va a dar certeza para este caso y para el futuro".

"Prevíamos los amparos, Argentina está en un nivel de conflictividad donde todo se judicializa
. Hay un clima de continuidad del gobierno anterior de efervescencia y confrontación que hay que ir desarmando porque no es bueno para el país", completó.

Por último, el ministro se refirió a las polémicas declaraciones de Macri en materia de Derechos Humanos. "Se ha magnificado una declaración del Presidente sobre una insistencia de la periodista. La política de Derechos Humanos está muy clara, hay un sector que está tratando de sobreactuar el conflicto y las diferencias. No existen las diferencias tan extremas como se quieren plantear. Es parte de este proceso de excesiva confrontación. El gobierno ha demostrado que no hay cambios sustanciales en la política de Derechos Humanos aunque sí hay matices, distintas miradas y actores".